Ventajas e inconvenientes de ser autónomo

¿No quieres seguir trabajando para una empresa? ¿Estás cansado de cumplir horarios de trabajo? ¿Sientes temor de trabajar por cuenta propia? Si has respondido de manera afirmativa a estas preguntas, déjanos decirte que ser autónomo te permite lograr una independencia financiera y cumplir tus metas. Trabajar por cuenta propia es posible, y si aún tienes dudas de querer emprender de manera independiente, en este artículo compartiremos contigo las ventajas e inconvenientes de ser autónomo. Esperamos  te sientas identificado con el contenido y que sea una motivación para comenzar a tomar una decisión al respecto.

Ventajas e inconvenientes de ser autónomo

Son muchas las ventajas e inconvenientes de ser autónomo y vamos a mostrarte las principales. Empecemos por las ventajas:

Ventajas de ser autónomo

Este es el lado positivo de ser independiente, lo que inspira a muchos  a tomar riesgos.  A continuación te explicamos sus ventajas:

  1. Trabajas en lo que siempre has soñado

No hay mejor trabajo que hacer lo que más te gusta. Cuando estás trabajando por tu cuenta, lo haces para conquistar tus sueños.  En el caso de un trabajo bajo relación de dependencia, estás trabajando para satisfacer las necesidades de otras personas, te guste o no la labor que realizas.

Recuerda esta frase célebre de Steve Jobs: “Cuando amas lo que haces, estarás destinado al éxito”. Dedícate a trabajar por tu cuenta en lo que más te apasiona.

  1. Tienes tu propio horario

Dile adiós a un horario de trabajo limitado,  a esa rutina diaria que te deja exhausto. El horario convencional desde las 9:00 am  – 6:00 pm implica levantarse temprano por las mañanas, prepararse para dejar a los chicos en el colegio e incluso tomar un transporte público y luego  regresar a casa  ya comenzando la noche.

Cuando trabajas por cuenta propia, eres dueño de tu tiempo. Estableces una agenda de trabajo para cumplir con tus labores, así como otros asuntos personales.  Algunas personas que trabajan como autónomos prefieren  realizar sus actividades ya sea muy temprano en las mañanas o preferiblemente en las noches, de manera que puedan balancear sus quehaceres personales diarios.

Tener tu propio horario de trabajo incluso te permite disponer de un día libre a la semana cuando así lo prefieras, ya sea para acudir a una cita médica sin tener que darle cuentas a nadie del asunto, compartir un café con amigos, entre otras actividades.

  1. Ganas más dinero

Trabajar de manera autónoma te permite lograr mayores ingresos. Por ejemplo, trabajando en una empresa cobras un salario, mientras que la empresa obtiene un beneficio superior ante sus clientes.

Como autónomo, tú administras el dinero y estableces la utilidad de la venta, una vez reducido los gastos operativos e impuestos.

La ventaja de ser autónomo es que tus ingresos dependerán de lo que hagas, el  costo que establecerás y el número de clientes que logres alcanzar.

  1. No tienes jefe para rendirle cuentas

Trabajar de manera autónomo tiene la ventaja de que no cuentas con ningún jefe para rendirle cuentas. Tú eres tu propio jefe, y por tanto decides  cómo organizarte y planificar el trabajo. Tú decidirás qué hacer y qué no hacer.

Por lo contrario, cuando trabajas dependiendo de alguien más, no te queda más remedio que trabajar todos los días y bajo las órdenes de un jefe.

  1. Administras tu propio negocio

Ser una persona autónoma te permite llevar un control de los gastos e ingresos, así como  prever su utilidad. Como eres jefe de tu propio negocio, además de llevar la administración, te corresponde velar por todos los elementos que involucra las  ventas de tus productos o servicios, como por ejemplo, compras, marketing, contabilidad, entre otros.

Administrar tu propio negocio es una ventaja de la autonomía que te permite tener un poco de conocimiento en cada una de las áreas involucradas.

 

Inconvenientes de ser autónomo

Ahora veremos los aspectos negativos de ser autónomo. Esta es la parte que a muchos les impide que tomar las riendas de su propio negocio.

  1. Equilibrio entre vivir y trabajar

El no tener un horario que cumplir es positivo, pero en ocasiones suele ser más grave de lo que  imaginas. ¿Por qué?, porque  en algunos momentos te verás trabajando el  doble del tiempo y el desgaste físico resulta mayor.

Cuando no administras bien tu tiempo,  terminas trabajando  todos los días de la semana y durante gran parte del día.  Al final terminas aislado de tus relaciones interpersonales y sin tiempo libre para descansar.

  1. Hay que ganar más dinero que como empleado

Como trabajador de una empresa cobras lo neto, una vez que se han descontado las retenciones parafiscales. Es decir, sabes de lo que dispones. Si cobraste unos 1200 euros,  cuentas con ese dinero como presupuesto para tus gastos, ya sea quincenal o mensual.

Sin embargo, el  trabajador autónomo tiene que descontar el IVA y otros pagos por concepto de  impuestos, por lo que es muy probable que tengas que trabajar el doble. Visita nuestras tarifas planas para autónomos.

  1. Tienes que buscar el trabajo

En  el caso de los trabajadores autónomos, los clientes no van a estar  detrás de  ti, sino viceversa. Te corresponde hacer una labor ardua para conquistar los clientes. Siempre al comienzo cuesta e incluso puedes pasar días sin obtener ningún tipo de beneficios.

  1. Lucha diaria contra los clientes

Cuando eres autónomo, tienes que lidiar con los gustos y exigencias de los clientes. Estos serán como tus nuevos jefes y terminas por sentirte como esclavos de ellos, perdiendo esa libertad de autonomía que te brinda el trabajo por cuenta propia.

Caso contrario cuando trabajas bajo una relación de dependencia: sólo te limitas a cumplir las órdenes de tus supervisores. En ocasiones, ni  conoces quiénes son los clientes.

  1. Estás obligado a llevar las riendas del negocio

Tu trabajo va a depender del 100% de tu esfuerzo, y tal vez debes realizar todo el trabajo que le correspondería a un equipo de personas, como suele suceder en una relación de  trabajo bajo dependencia. Es decir, tendrás que administrar los recursos financieros, conocer cómo realizar una buena compra e incluso convertirte en un experto en  marketing  para dar a conocer tus productos o servicios.

De ti depende la decisión que tomes de trabajar por cuenta propia. Si has leído hasta el final del artículo, haz podido analizar las ventajas e inconvenientes de ser o no autónomo. Esperemos puedas sopesar tantos los aspectos positivos como negativos  y decidas correr con los riesgos de lo que implica trabajar por tu cuenta. Nuestra asesoría de empresas siempre estará encantada de ayudarte ¡Éxitos!